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Cómo las redes industriales se preparan para un 2026 más exigente

como-las-redes-industriales-se-preparan-para-un-2026-mas-exigenteCada año, las exigencias operacionales aumentan. Ya no basta con conectar equipos: las plantas necesitan que la información fluya sin interrupciones, con tiempos de respuesta que permitan tomar decisiones antes de que un evento afecte la continuidad del proceso.
Y esa presión no viene solo de la digitalización; viene del negocio. De la necesidad real de operar con precisión.

En 2025, Gartner reportó que el 65% de las plantas de manufactura avanzadas en el mundo ya exige capacidades de redes determinísticas o de comunicaciones con latencia ultrabaja para sostener sus sistemas de automatización. Es un indicador claro: la industria está migrando hacia arquitecturas que respondan en milisegundos, no en segundos. Y en América Latina esa tendencia se mueve rápido, impulsada por sectores que no pueden detenerse: minería, energía, transporte y manufactura.

Cuando conversamos con clientes en Chile y Perú, la inquietud se repite: “necesitamos que todo hable entre sí… y que nunca se caiga”.
Ahí es donde aparecen los verdaderos desafíos: ambientes complejos, largas distancias, interferencias, vibración, polvo, humedad, ruido electromagnético. Factores que, en la práctica, ponen a prueba cualquier infraestructura de red que no haya sido diseñada para operar en condiciones reales de planta.

Por eso, la conversación del 2026 no es solo sobre capacidad o ancho de banda. Es sobre previsibilidad. Sobre garantizar que un switch, un gateway o un access point responda exactamente igual cada día, incluso cuando la operación cambia, crece o se vuelve más exigente.

En nuestro caso, esa conversación siempre nos lleva a MOXA. No solo por la confiabilidad que permiten sus switches y routers industriales, sino porque integran funcionalidades que la industria ya considera esenciales:

  • Resiliencia ante vibración y temperaturas extremas.

  • Protocolos diseñados para industria (como Turbo Ring, Turbo Chain o TSN en sus series avanzadas).

  • Recuperación de red en milisegundos.

  • Arquitecturas que permiten segmentar y proteger tráfico OT.

Cuando una minera necesita capturar datos de sus correas transportadoras, o una planta eléctrica depende de telemetría en tiempo real para mantener estabilidad, la red deja de ser una infraestructura “de soporte”: pasa a ser el sistema nervioso de toda la operación.

Y aquí está lo interesante: muchas empresas todavía creen que su mayor desafío es digitalizar. La realidad es otra. El desafío está en sostener esa digitalización con redes que respondan a la velocidad del proceso.

En Techvalue venimos viendo esta transición desde hace años, pero 2026 marcará un punto importante: la madurez de las plantas que ya están listas para operar en tiempo real… y la urgencia de las que siguen dependiendo de redes tradicionales que no pueden entregar ese nivel de desempeño.

La automatización seguirá creciendo. El análisis en tiempo real seguirá creciendo. La necesidad de actuar antes de que ocurra un evento seguirá creciendo.

La red, inevitablemente, tendrá que estar a la altura.

Porque en la industria moderna, la verdadera ventaja no está en tener más datos… sino en tenerlos a tiempo.

En Techvalue, como distribuidores exclusivos de la tecnología de Moxa, y otras marcas de renombre como AdvantechZenitelBlack Box, entre otras, recomendamos a las diversas industrias contar con lo último en computación industrial y tecnología, garantizando calidad y productividad en cada operación.